Parte 1 · Mover y cuidar el cuerpo
La cama
Contenido en revisión profesional antes de su publicación.
1La cama y la sábana deslizante
El problema
Mover a alguien en la cama "a pulso", tirando de los brazos o de la ropa, lastima la piel de la persona y la espalda de quien cuida. La herramienta que cambia todo es una sábana deslizante.
Qué pasa por dentro
La piel de alguien que pasa muchas horas en cama es frágil. Arrastrarla genera fricción y cizalla (cuando la piel queda quieta y los huesos se mueven por debajo), y eso abre escaras. La sábana deslizante deja que el cuerpo se mueva sin raspar. Y una cama a la altura correcta evita que quien cuida trabaje doblado.
Paso a paso
- Si es una cama con manija o eléctrica, súbela hasta que la persona quede a la altura de tu cadera, así no doblas la espalda. Si tiene ruedas, trábalas.
- Coloca una sábana deslizante, o una sábana común doblada (la entremetida), bajo la persona, desde los hombros hasta los muslos. Es la que vas a usar para girarla y subirla.
- Conoce las barandas: a algunas personas las ayudan a girarse o a sentirse seguras, pero en alguien confundido pueden ser un peligro de atrapamiento o de caída al treparlas. Úsalas o no según lo indique el profesional.
- Antes de cualquier movimiento, avísale a la persona qué van a hacer y pídele que ayude si puede.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca arrastres a la persona tirando de la ropa, los brazos o las axilas.
- Nunca trabajes con la cama baja y la espalda doblada.
- Nunca subas las dos barandas "por las dudas" en alguien que se confunde: puede quedar atrapado o intentar treparlas.
Cuándo pedir ayuda
Si la persona no puede colaborar nada y tú estás sola, no la muevas a pulso: consigue una segunda persona o una grúa. Para elegir la cama o las barandas correctas, consulta a un terapeuta o a quien entregó el equipo.
2El colchón antiescaras
El problema
Cuando alguien pasa la mayor parte del día y de la noche en la cama, un colchón común concentra el peso siempre en los mismos puntos. Un colchón antiescaras reparte o cambia esa presión y ayuda a prevenir las heridas.
Qué pasa por dentro
Acostado, el peso cae sobre el sacro, los talones, las caderas y los omóplatos. Un colchón de prevención reparte ese peso en más superficie. Hay dos grandes tipos: los de espuma especial de buena densidad, que siempre amortiguan, y los de aire alternante, que tienen celdas que se inflan y desinflan por turnos con una bomba, de modo que la zona que estuvo bajo presión un rato queda aliviada al siguiente. Pero algo es seguro y vale para todos: ningún colchón reemplaza los cambios de posición. Los reduce, no los elimina.
Paso a paso
- Si la persona pasa muchas horas en cama, no puede moverse sola o ya tiene la piel en riesgo, pregunta al profesional (médico, enfermería, fisio o terapeuta) qué tipo de colchón le conviene. A más riesgo, mejor superficie: la espuma de buena densidad es lo mínimo, y el aire alternante se reserva para quien casi no se mueve o ya tiene heridas.
- Si es de aire alternante, comprueba que la bomba esté enchufada, encendida y funcionando. Un colchón de aire apagado no protege.
- No pongas capas gruesas encima (varias sábanas, hules o empapadores apretados): anulan el efecto del colchón. Usa lo mínimo, bien estirado.
- Aun con el colchón, sigue girando a la persona y revisando la piel cada 2 horas (mira la ficha B6).
- Mantén la piel limpia y seca. La humedad, sobre todo por escapes de orina, lastima la piel igual que la presión.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca uses el colchón antiescaras como excusa para dejar de girar a la persona.
- Nunca dejes la bomba de un colchón de aire apagada o desenchufada.
- Nunca apiles hules o muchas sábanas encima: tapan la amortiguación.
Cuándo pedir ayuda
Para elegir el colchón correcto según el peso, la movilidad y el riesgo, consulta al profesional; lo ideal es que quede dentro de un plan de cuidado. Ante cualquier piel roja que no se aclara, ampolla o herida, para y consulta de inmediato.
3Boca arriba, bien alineado
El problema
Boca arriba parece la posición más cómoda, pero mal hecha carga el sacro y los talones, justo donde aparecen las escaras.
Qué pasa por dentro
Acostado de espaldas, el peso cae sobre el sacro (la base de la columna) y los talones. Si la cabecera está muy levantada, la persona resbala hacia los pies y se carga aún más el sacro. La clave es alinear el cuerpo y despegar los talones.
Paso a paso
- Acuesta a la persona derecha: cabeza, hombros, cadera y piernas en línea, sin torcer.
- Si necesita la cabecera levantada, que no pase de unos 30 grados, salvo que el médico indique más por respiración o para tragar.
- Pon una almohada fina bajo la cabeza y, si ayuda, una bajo los brazos.
- Despega los talones: coloca una almohada a lo largo debajo de las pantorrillas para que los talones queden en el aire, sin tocar el colchón.
- Cambia la posición cada 2 horas y revisa la piel del sacro y de los talones.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca dejes los talones apoyados en el colchón muchas horas.
- Nunca dejes la cabecera muy alta si la persona se desliza hacia los pies.
- Nunca dejes a la persona torcida o con una pierna cruzada bajo la otra.
Cuándo pedir ayuda
Si ves piel roja que no se aclara en el sacro o los talones, ampollas o una herida, para y consulta. Si a la persona le cuesta respirar acostada o no tolera estar boca arriba, avisa al profesional.
4De lado, con almohadas
El problema
Estar de lado descarga el sacro, pero si la persona queda apoyada justo sobre el hueso de la cadera, se cambia un punto de presión por otro.
Qué pasa por dentro
La posición que cuida la piel no es totalmente de costado, sino inclinada unos 30 grados, con la espalda sostenida por una almohada. Así el peso se reparte entre la cadera y la espalda, y no cae sobre el hueso. Una almohada entre las rodillas evita que una pierna apriete a la otra.
Paso a paso
- Gira a la persona hacia un lado (mira la ficha B6).
- No la dejes totalmente de costado sobre la cadera: inclínala unos 30 grados hacia atrás y sostén la espalda con una almohada en cuña.
- Pon una almohada entre las rodillas y los tobillos, para que las piernas no se apoyen hueso contra hueso.
- Acomoda el brazo de abajo hacia adelante para que no quede aplastado, y apoya el de arriba sobre una almohada.
- Alterna los lados en cada cambio, cada 2 horas.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca la dejes apoyada justo sobre el hueso de la cadera.
- Nunca dejes el brazo de abajo atrapado bajo el cuerpo.
- Nunca dejes las rodillas una sobre otra sin almohada en medio.
Cuándo pedir ayuda
Si no logras que quede cómoda y estable de lado, o si aparece piel roja sobre la cadera, consulta a un profesional. Ante escaras o piel lastimada, parar y consultar.
5Semi-sentado en la cama
El problema
Levantar la cabecera ayuda a respirar, comer o estar despierto, pero hace que la persona resbale hacia los pies y termine amontonada sobre el sacro.
Qué pasa por dentro
Cuando solo se levanta la cabeza, el cuerpo se desliza hacia abajo y la piel del sacro se arruga y se estira (cizalla). Para evitarlo, primero se levanta un poco la zona de las rodillas y después la cabeza, así la persona queda apoyada y no resbala.
Paso a paso
- Antes de levantar la cabecera, sube un poco la parte de las rodillas (si la cama lo permite) o pon una almohada bajo los muslos.
- Recién entonces levanta la cabecera hasta donde la persona esté cómoda, sin pasarte.
- Asegúrate de que la cadera quede en el pliegue de la cama, no más adelante.
- Apoya los brazos sobre almohadas y revisa que no quede torcida.
- Si se desliza hacia los pies, no la dejes así: súbela hacia la cabecera (ficha B7) en vez de tironearla desde arriba.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca levantes solo la cabeza dejando las piernas planas: se desliza y se lastima el sacro.
- Nunca dejes a la persona amontonada sobre el sacro un largo rato.
- Nunca la subas tirándola de las axilas.
Cuándo pedir ayuda
Si la persona necesita estar muy incorporada para respirar o tragar, que el profesional indique el ángulo. Ante piel roja en el sacro, o tos al comer en esa posición, consulta.
6Girar a la persona en la cama
El problema
Hay que cambiar de lado cada 2 horas para que la piel descanse, pero girar a alguien tirando mal lastima a los dos.
Qué pasa por dentro
Girar no es darla vuelta a la fuerza: es rodarla en bloque, moviendo el hombro y la cadera juntos, usando la sábana deslizante. La fuerza sale de tus piernas, no de tu espalda. Casi siempre es más seguro entre dos.
Paso a paso
- Sube la cama a la altura de tu cadera y traba las ruedas.
- Baja la baranda del lado hacia el que vas a girarla; deja puesta la del otro lado.
- Cruza el brazo y el tobillo de la persona hacia el lado al que va a girar.
- Toma la sábana deslizante a la altura del hombro y de la cadera. Avisa, y a la cuenta de tres, rueda a la persona hacia ti en bloque, sin torcerle la espalda.
- Acomódala inclinada unos 30 grados con almohadas (ficha B4). Quien cuida: pies separados, rodillas dobladas, espalda recta.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca la gires tirando de un brazo o de la ropa.
- Nunca le tuerzas la espalda: el hombro y la cadera giran juntos.
- Nunca hagas fuerza con la cama baja ni con la espalda doblada.
Cuándo pedir ayuda
Si pesa más de lo que puedes mover sola con seguridad, o no colabora, hazlo entre dos o con una grúa. Tu espalda también importa.
7Subir a la persona hacia la cabecera
El problema
Con las horas, la persona se escurre hacia los pies de la cama. El reflejo es subirla tirándola de las axilas, y eso le lastima los hombros y a ti la espalda.
Qué pasa por dentro
No hay que levantarla, hay que deslizarla hacia arriba con la sábana, mientras ella empuja con los pies si puede. Casi siempre es entre dos, uno a cada lado. Nunca se arrastra la piel.
Paso a paso
- Baja la cabecera para que quede plana, si la persona lo tolera. Sube la cama a tu altura y traba las ruedas.
- Quita la almohada de la cabeza y ponla contra la cabecera para que no se golpee.
- Pide a la persona que doble las rodillas, apoye los pies y, si puede, levante un poco la cabeza.
- Cada cuidador toma la sábana deslizante a la altura del hombro y de la cadera. A la cuenta de tres, la deslizan hacia la cabecera mientras la persona empuja con los pies.
- Hazlo en varios movimientos cortos en vez de uno grande. Cuida que los talones no se arrastren.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca la subas tirándola de las axilas ni de un solo brazo.
- Nunca arrastres la piel contra la sábana sin una sábana deslizante.
- Nunca lo hagas sola si la persona no puede colaborar.
Cuándo pedir ayuda
Si no hay una segunda persona y la persona no puede empujar con los pies, usa una grúa o pide ayuda. Ante piel lastimada en talones o sacro, consulta.
8Sentar a la persona al borde de la cama
El problema
Sentarse al borde es el paso previo a pararse o pasar a la silla, y es donde muchos se marean o se van hacia un lado.
Qué pasa por dentro
La forma segura no es tirar a la persona hacia arriba de frente, sino rodarla de lado y usar el peso de sus piernas que bajan como contrapeso para subir el tronco. Al incorporarse de golpe puede bajar la presión y marearse, por eso se hace despacio y se espera.
Paso a paso
- Gira a la persona de lado, mirando hacia el borde por donde se va a sentar (ficha B6).
- Pasa un brazo bajo sus hombros y el otro sobre sus rodillas o espinillas.
- A la vez que bajas sus piernas fuera de la cama, sube su tronco hacia el costado. El peso de las piernas ayuda a subir el cuerpo.
- Déjala sentada con los pies apoyados en el piso y las manos a los costados. Quédate al frente sosteniéndola.
- Espera unos segundos a que no se maree antes de seguir. Si va a pararse o pasar a la silla, mira el capítulo de Transferencias.
Lo que nunca hay que hacer
- Nunca la sientes tirándola hacia arriba de frente, de los brazos o del cuello.
- Nunca la sueltes apenas se sienta: puede irse hacia un lado.
- Nunca la pares de golpe si está mareada.
Cuándo pedir ayuda
Si se marea mucho, se pone pálida o no sostiene el tronco sentada, vuelve a acostarla y consulta. Si no puede sostener su peso para pasar a la silla, eso se hace con grúa o entre dos.
¿Y la casa?
Esta biblioteca es gratuita. iliapp.com es un servicio profesional que evalúa el hogar para hacerlo más seguro.
Conocer iliapp.com- Este contenido tiene fines educativos y de orientación general. No constituye consejo médico, de enfermería ni terapéutico, y no reemplaza la evaluación presencial de un profesional de la salud calificado.
- Cada persona y cada situación son distintas. Toda técnica descrita debe ser revisada y adaptada por un fisioterapeuta, terapeuta ocupacional o el profesional tratante antes de aplicarse.
- Inclusive Living International (ILI), junto con sus directores, empleados y representantes, no será responsable por lesiones, accidentes, daños o resultados derivados de la aplicación de esta información.
- El uso de esta guía es responsabilidad de quien la aplica. Ante dolor, herida en la piel, dificultad para respirar o cualquier signo de alarma, suspender la actividad y buscar ayuda profesional o de emergencia de inmediato.
- La versión en español es el documento legal de referencia. Las versiones en otros idiomas son una cortesía; en caso de discrepancia, prevalece el español.
- El uso de esta guía implica la aceptación de los Términos de Servicio y la Política de Privacidad.
Contenido basado en guías de salud pública y de organizaciones de apoyo a cuidadores y en consenso clínico reconocido internacionalmente. No afiliado ni respaldado por ninguna organización.