Biblioteca de Cuidado ILS

Parte 1 · Mover y cuidar el cuerpo

Transferencias

Contenido en revisión profesional antes de su publicación.

1Antes de transferir: decidir y preparar

El problema

La mayoría de los accidentes al pasar a alguien de la cama a la silla no pasan por falta de fuerza, sino por falta de preparación: una silla sin frenar, un piso resbaloso, medias sin suela. Preparar bien es la mitad del trabajo.

Qué pasa por dentro

Primero hay una decisión: ¿esto es una transferencia o un levantamiento? Si la persona puede sostener aunque sea algo de su peso sobre una pierna y colaborar, es una transferencia y se puede hacer guiándola. Si no sostiene nada de su peso, es un levantamiento, y eso se hace con grúa o entre dos personas entrenadas, nunca a pulso (mira el capítulo de la Grúa).

Paso a paso

  1. Despeja el camino: sin alfombras sueltas, cables ni obstáculos entre la cama y la silla.
  2. Pon la silla del lado fuerte de la persona, pegada a la cama y en un ángulo de unos 30 a 45 grados. Traba los frenos y pruébalos empujando la silla.
  3. Saca o levanta los reposapiés y, si estorba, el reposabrazos del lado por donde va a pasar.
  4. Si es una cama regulable, déjala a la misma altura del asiento de la silla o apenas más alta.
  5. Ponle calzado cerrado con suela antideslizante. Nunca descalza, en medias lisas ni en chinelas sueltas.
  6. Ten a mano el cinturón de transferencia antes de empezar (ficha C2).

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca transfieras a alguien que no sostiene nada de su peso tirándolo a pulso: eso es un levantamiento y va con grúa.
  • Nunca empieces con la silla sin frenar o con el camino lleno de obstáculos.
  • Nunca lo hagas con la persona descalza o en medias sin suela.

Cuándo pedir ayuda

Si no estás segura de si la persona puede sostener su peso, pregúntale al fisio o terapeuta cuál es su nivel de transferencia y con cuánta ayuda. Si pesa más de lo que puedes mover con seguridad, hazlo entre dos o con grúa.

2El cinturón de transferencia

El problema

El reflejo de agarrar a la persona de los brazos, las axilas o la ropa lastima a los dos. El cinturón de transferencia da un punto firme para sostenerla sin tirar de su cuerpo.

Qué pasa por dentro

El cinturón se coloca alrededor de la cintura y te da de dónde tomar con las dos manos, repartiendo la fuerza, sin colgarte de su hombro ni de su brazo. No sirve para levantar a alguien que no sostiene su peso; sirve para guiar y estabilizar a quien sí colabora.

Paso a paso

  1. Colócalo ajustado alrededor de la cintura, por encima de la ropa, nunca sobre la piel desnuda.
  2. Debe quedar firme pero no apretado: tienen que entrar tus dedos por debajo. Mete el sobrante para que no cuelgue.
  3. Tómalo con las dos manos por debajo, con las palmas hacia arriba, a los costados de la cintura.
  4. Úsalo para guiar el movimiento, no para tirar hacia arriba de golpe.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca lo pongas sobre la piel desnuda ni tan flojo que se suba al pecho.
  • Nunca lo uses para levantar a quien no sostiene su peso.
  • Nunca lo uses si la persona tiene una herida en el abdomen, una cirugía reciente o ciertos problemas del corazón: en esos casos hay que usar otro método. Pregunta al profesional.

Cuándo pedir ayuda

Si dudas de si el cinturón es seguro para esa persona por su estado, consulta a enfermería, al fisio o al médico antes de usarlo.

3Pararse, de la silla o la cama

El problema

Pararse es el momento de mayor riesgo: la persona se va hacia adelante, se marea o se cuelga del cuidador. Bien hecho, casi se para sola y tú solo la guías.

Qué pasa por dentro

Para pararse, el centro de peso tiene que quedar sobre los pies. Por eso primero se va al borde, se inclina hacia adelante (la nariz sobre los pies) y empuja con las manos. Quien cuida no la levanta: la acompaña.

Paso a paso

  1. Lleva a la persona al borde del asiento o de la cama, con los pies bien apoyados y un poco hacia atrás, debajo de las rodillas.
  2. Pregúntale si está mareada. Espera unos segundos antes de seguir; al incorporarse puede bajarle la presión.
  3. Ponte de frente, con tus pies por fuera de los suyos y una rodilla lista para bloquear las suyas, para que no resbalen.
  4. Toma el cinturón de transferencia con las dos manos. Pídele que se incline hacia adelante, la nariz sobre los pies, y empuje con las manos desde el asiento o los apoyabrazos.
  5. A la cuenta de tres, la guías a pararse. No la levantes tú: el empuje lo hace ella.
  6. Una vez de pie, espera a que encuentre el equilibrio antes de seguir.

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca dejes que se cuelgue de tu cuello o tus hombros: dirígele las manos al asiento o a los apoyabrazos.
  • Nunca la pares de golpe ni estando mareada.
  • Nunca la levantes a pulso si no puede empujar: eso es un levantamiento y va con grúa.

Cuándo pedir ayuda

Si no logra empujar con las piernas o se va hacia atrás, no insistas a la fuerza. Hazlo entre dos o con grúa, y consulta al fisio para ver qué ayuda necesita.

4De la cama a la silla

El problema

El paso de la cama a la silla junta dos riesgos: pararse y girar. Hecho con apuro o torciendo el cuerpo, es donde más caídas hay.

Qué pasa por dentro

No se gira a la persona torciéndole la espalda: se la hace pivotar dando pasitos cortos sobre la pierna más fuerte, hasta que la parte de atrás de sus rodillas toca el asiento. Recién ahí se sienta.

Paso a paso

  1. Prepara todo (ficha C1): silla del lado fuerte, frenada, a 30 a 45 grados; cinturón puesto; calzado con suela.
  2. Para a la persona siguiendo la ficha C3.
  3. De pie y estable, pídele que dé pasitos cortos girando hacia la silla, o guíala a pivotar moviendo los talones de a poco. Nunca le tuerzas la espalda: el cuerpo gira entero.
  4. Cuando sienta el asiento detrás de sus rodillas, pídele que busque con la mano el apoyabrazos más lejano.
  5. Que se incline hacia adelante y baje despacio, usando los apoyabrazos. Tú controlas el descenso con el cinturón (ficha C6).

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca le tuerzas la espalda para girarla: que gire con pasitos o pivotando entera.
  • Nunca la dejes caer de golpe en la silla.
  • Nunca hagas el giro con la silla sin frenar.

Cuándo pedir ayuda

Si no puede dar los pasos ni pivotar con seguridad, no la fuerces: hazlo entre dos o con grúa.

5De la silla a la cama

El problema

Volver a la cama parece más fácil, pero la cama cede y no tiene apoyabrazos, así que es fácil que la persona se vaya hacia atrás o de lado.

Qué pasa por dentro

Es el mismo giro de pie, al revés: pararse desde la silla, pivotar sobre la pierna fuerte hasta sentir el borde de la cama detrás de las rodillas, y sentarse despacio. Como la cama no se frena sola, hay que asegurarla y controlar el descenso.

Paso a paso

  1. Prepara: si la cama tiene ruedas, trábalas. Acerca la silla del lado fuerte, bien pegada a la cama.
  2. Para a la persona desde la silla (ficha C3).
  3. Guíala a pivotar con pasitos hasta que la parte de atrás de sus rodillas toque el borde de la cama.
  4. Pídele que apoye las manos en la cama, a los costados, y se incline un poco hacia adelante al bajar.
  5. Controla el descenso con el cinturón hasta que quede sentada, y recién después ayúdala a subir las piernas y acostarse (mira el capítulo de la Cama).

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca la dejes sentarse de golpe ni irse hacia atrás sin control.
  • Nunca lo hagas con la cama con ruedas sin trabar.
  • Nunca la sueltes apenas toca la cama: puede irse de lado.

Cuándo pedir ayuda

Si la cama es muy alta, muy blanda o muy baja y no logras una transferencia segura, consulta al terapeuta; quizás haga falta ajustar la altura o usar otro método.

6Sentarse despacio y con control

El problema

Sentarse mal, dejándose caer, golpea la columna, puede tumbar la silla hacia atrás y lastima a quien intenta frenar el golpe.

Qué pasa por dentro

Sentarse es lo contrario de pararse: el peso vuelve despacio hacia atrás y abajo, controlado por los brazos de la persona y por tus piernas, no por tu espalda. Bajar de golpe es lo que lastima.

Paso a paso

  1. Asegúrate de que la parte de atrás de las rodillas toque el asiento antes de empezar a bajar.
  2. Pídele que busque los dos apoyabrazos (o la cama a los costados) con las manos.
  3. Que se incline un poco hacia adelante y baje despacio, frenando con los brazos.
  4. Tú acompañas el descenso con el cinturón, con las rodillas dobladas y la espalda recta, sin aguantar su peso con la cintura.
  5. Una vez sentada, revisa que quede bien atrás y cómoda (en la silla, mira la postura de la ficha A2).

Lo que nunca hay que hacer

  • Nunca la dejes dejarse caer de golpe.
  • Nunca intentes frenar sola todo su peso con la espalda: si se va, acompaña el descenso, no lo resistas.
  • Nunca le quites el cinturón hasta que esté bien sentada y estable.

Cuándo pedir ayuda

Si sientes que tendrías que aguantar su peso para que no se caiga, es señal de que necesitas una segunda persona o una grúa. Y si la persona empieza a irse al piso, no la sostengas a la fuerza: acompáñala despacio hacia el piso protegiéndole la cabeza, y pide ayuda (mira el capítulo Después de una caída).

¿Y la casa?

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